Saturday, August 19, 2006
La ceguera
Chen Guangcheng es ciego. En su natal China no encontró demasiadas facilidades para personas con discapacidad. Aprendió a luchar por lo que quería. Estudió derecho por su cuenta con ayuda de sus hermanos que le leían los textos legales (no se permitía a un ciego obtener un título universitario). Tuvo que pelear cosas que según la ley le correspondían, como exención de impuestos u otras ayudas. Poco a poco comenzó a ayudar a otros discapacitados y fue alcanzando fama más allá de su pueblo. Siempre ha confiado en el poder de la ley. Así logró obligar a una fábrica de papel a dejar de arrojar residuos químicos al río de su pueblo, por ejemplo. Pero por lo visto su última campaña ha desatado la furia de los funcionarios de la ciudad Linyi. Ayudó a algunas mujeres que habían sufrido abortos forzados a demandar al gobierno, ya que a pesar de la política china de natalidad, la ley en principio prohibe aplicarla con métodos brutales. Con esto colmó la paciencia de las autoridades: desde septiembre 2005 está bajo arresto domiciliario y este viernes comenzó el proceso judicial contra él. A su asesor, profesor de derecho en Pekín, también lo arrestaron, "por haber robado un portafolios". Ahora leo que a sus tres abogados los detuvieron y no pudieron estar presentes en el juicio. Todavía no hay veredicto.
No sé si la mayor ceguera es la de Occidente, que engorda la vista ante este y tantos casos similares (y lo que no saldrá a la luz), para poder seguir ganando consumidores por
billones.
"Someone has to fight for people with no voice," he said last fall. "I guess that person is me."
billones."Someone has to fight for people with no voice," he said last fall. "I guess that person is me."

